Dejar de escribir y comenzar a hablar más pareciera ser algo que me está sucediendo. Cosas constantes que parecen imperturbables son el trabajo y mi desenfrenada pasión por escuchar música todo el tiempo. Además del amor a mi familia y a mí mismo, en el marco de todas las cosas maravillosas que desde siempre me han sucedido, inicio con el tema del blog porque me doy cuenta de que he sido poco recurrente en las últimas semanas. Y me quería negar a reconocerlo, pero parece que hablo más que antes y que callo menos cosas. Eso tiene un efecto interesante en catarsis mediante el blog. Y me doy cuenta por empecinarme en seguir disfrutando de la sensación de liberación que la escritura me produce. Pero qué sorpresa ver que puedo comenzar a decir muchas cosas que anteriormente callaría. Para sorpresa de pocos, hable por aquí o hable por allá, no dejo de ser yo. En definitiva, siempre seré yo, con la única diferencia de que ahora dejo de callarme ciertas cosas. Pero hay una diferencia ent...