Pedazo 3: La rabia (ira, enojo, arrechera)
Creo que antes de tener que enfrentar el divorcio, siempre me resultó más natural pretender que no me molestaban las cosas negativas. No quiero con esto decir que estaba bien que me sucedieran o que yo estuviese de acuerdo. Hablo de lo que era mi reacción general ante el mundo, lo que dejaba permear y la lectura que permitía a la gente que hiciera sobre mí, sobre mis sentimientos. Que se viera solamente esa irreverente e inocente intención de ¡Ante todo buen humor! Y no es algo que haya cambiado porque lo sigo diciendo, pero ahora tengo una manera diferente de lidiar con lo malo. Así, después de pasar por la negación y aceptar el miedo y el dolor, para moverte tienes que definitivamente enfrentar toda la rabia que tienes por dentro. Yo lo hice por partes, como con miedo de reconocer que tener tanto sentiemiento negativo acumulado para un ser tan vil estaba mal, o que sentir eso me hacía mala persona. Craso error: porque cuando es justamente una mala pe...