Pedazo de reconstrucción
Se me pasan los meses a veces sin hacer un alto. Sentarme a reflexionar sobre lo que acontece. Que para reflexionar no hace falta sentarse, lo sé. Pero se me da mejor -graciosamente asumo. Inicios de Septiembre marca en el calendario el paso de dos meses luego de un gran reencuentro. Dos meses que se apuntan una alta y un baja, como la visa misma, pues. Sin miedo al miedo y sin miedo al orgullo, porque no había más que un sentmiento genuino, he reconectado con una de las fuentes mas hermosas de afecto que he tenido en la vida. Y no puedo decir que no sabía cuánto lo extrañaba o me hacía falta, porque fue justamente eso lo que me hizo poner unas letras juntas para decirlo. Y mira tú que bien. Eso me tiene muy feliz. A la baja sólo le dedicaré una línea, sin mayores detalles y con un único punto final; no me siento mal al decir que hasta cierto punto siento alivio, en medio de toda la decepción y el asco - pero eso sí: que le vaya muy b...