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Mostrando entradas de 2013

Decididamente yo...

El final de una era no lo define necesariamente la cantidad de cosas que piensas que vendran para la proxima, ni todo lo que te apuras a hacer para dar cierre a la actual. Tampoco lo define el recuento inevitable de lo que has hecho, todo lo que has vivido. Para mi, ahora a punto de comenzar una nueva, lo que define el final de esta era es la sensacion de saber que es justamente porque así lo decidí, que me muevo, que evoluciono. Es mas importante crecer por las decisiones que tomas. Asi tiene que ser, porque de lo contrario la perspectiva no llena tanto. A muchos quizas si, pero a este nuevo yo, lo juro que no tanto. Agredeces, sin duda, todo lo que viviste. Aprecias, por supuesto, todas las cosas que aprendiste porque de manera cautelosa te llevaron al punto en el que algo decidiste. Hoy puedo ya compartir que siento que decidir es la esencia de vivir. Pero hablo de la decision consciente, aceptando el miedo a la incertidumbre y sabiendo que es necesario para de verdad porde...

Bleeding...

Creo que en condiciones normales, uno siempre está preocupado por algo.  No sé si es condición natural del ser humano, pero puede llegar a ser bastante molesto. Me parece conveniente, por lo tanto, filosofar al respecto. Nunca con intención de reclamar crédito ni mérito por el ejemplo, en repetidas ocasiones he usado la metáfora de una mesa para explicar cómo es que en la vida tenemos un balance, y cómo cada una de sus patas representa un pilar fundamental en nuestras vidas.  La familia, el trabajo, los amigos, la autoestima, el amor, la salud... escoja usted las patas de la mesa que quiera.  Y no se vale ser aventuroso y decir que es bípeda o trípoda la susodicha mesa, porque tal cosa no sirve para efectos de mi explicación, ni de la suya. Tome las cuatro que mas le gusten, o júntelas en grupos que también funciona; que aquí lo que se busca es tratar de entender la filosofía de turno que tiene ahora el agrado de leer. Porque las patas son fundamentales.  Y cua...

Por la puerta chiquita...

Nadie me dijo que sería tan difícil tomar decisiones.  Fácilmente le hubiese creído a cualquiera que me lo dijera, porque es muy duro de verdad.  Lo que no me dijeron, pero que no hubiese creído tan fálimente es la sensación de paz que viene después de tomar una decisión difícil. Es paradójico, pero aplica mi entendimiento para muchas situaciones.  He tomado buenas y malas decisiones, sin duda.  Como todos.  Pero lograr reconocer al final del camino esa sensación de paz, producto de haber tenido el control y haber hecho lo que quise y pensé correcto, es algo espectacular. Con conocimiento de causa puedo hablar.  Porque he tomado decisiones, y me he arrepentido.  He tardado en enmendar los errores también.  Me he engañado queriendo creer que la decisión era correcta.  También me he regocijado al ver que una decisión daba frutos inesperados.  Así que no es por presumir: que la he cagado y la he pegado también del t...

De mí para mí, con cariño...

Querido Fab, Hoy escribo bonito de nuevo.  Escribo bonito porque desde hace rato me siento mejor. En la lista de las cosas que quiero escribir y que quizás no llegues a leer, está la cantidad de golpes que me di.  Que me tocaban, que necesitaba. Y es que no tiene sentido escribir sobre los golpes cuando el resultado es lo que realmente importa.  Al final del día, es poco lo que digo y lo que alcanzas a ver es el resultado de algo.  Los golpes siempre serán muy míos y no quiero revivirlos... pero sí quiero vivir lo que de ellos resulta, porque siempre es algo mucho mejor. Siempre todo es el resultado de algo.  Podría en este momento ser suficiente ese reconocimiento. Quiero regresar y leer mi historial para encontrarme con una fotografía expresada en palabras que me recuerde que soy un ser maravilloso con mil cosas que aún no sé de mí pero que voy a descubrir. Esto continúa.  Se siente mío, como siempre ha sido, muy a pesar de que yo me empeñé en no ...