Sólo me preguntaba si solo se puede...
Recuerdo con bastante claridad la primera vez que tuve un Conference Call. Y recuerdo con más claridad la forma en la que metí la pata por culpa de mi ignorancia supina. Contar el relato tiene poco sentido, porque más allá de lo divertido del asunto, resulta muy vergonzoso. Aunque supe manejarlo en su momento, creo que nunca olvidaré esa sensación de no saber qué hacer y lo que es peor, no saber a quién preguntarle o cómo preguntarle. Debo decir que supe manejarlo elegantemente. No salí airoso del todo, pero supe manejarlo y aprender. Eso de no saber a quién preguntarle puede ser un problema, pero no el más grande de todos. Eventualmente podrías dar con quien tiene la información o sabe dónde buscarla, por lo que también funciona divinamente eso de ver y aprender. Créeme, de verdad funciona. Un detalle complicado es cuando el tiempo apremia y debes preguntar. Yo siempre he dicho que no me da pena preguntar, pero la verdad es que sí me da pena. Atención, que no es un ataque d...