Entradas

Mostrando entradas de enero, 2017

La tarea: de la luz y otros menesteres...

(preludio)     -Me mandaron tarea.     -Creo que más bien me la reactivaron, porque como muchas cosas en el plano sentimental, era asignatura pendiente.     -Aquello de que no me vea de manera tan rígida.  El ejercicio de la compasión, la autocompasión.     -No sé por donde empezar.  Lo único que sé es como darle vueltas, cómo no empezarlo.  Exactamente lo que en 4 líneas vengo haciendo.     -Coño, basta ya. §§§ Tengo a la mano la lista de cosas que deberían activar el mecanismo de la reflexión: que sin necesidad de ser iluso, ver el lado positivo de mis errores, es la tarea en cuestión. Mi problema, tal como lo veo hoy, no es mi capacidad absurda de amar, ni mi entrega estúpidamente ciega, ni la habilidad para desdoblarme y con toda la devoción entregarle mi ser a alguien. Mi problema es que espero a cambio lo mismo, sin decirlo, sin saber como expresarlo y ocultándolo como si se tratara de algo que en lo má...

Pedazo 7: La Aceptación

Aceptar que me cambié la vida un montón de veces, finalmente para bien.  Que sigo siendo el capitán, a pesar de lo que mi ceguera, capacidad de amar y autoestima hayan podido hacer en mi contra. Que lo malo quedó atrás, que en mis manos está volver a ser el yo maravilloso. Y que sin dudas yo me amo, como nunca nadie lo hará.   Son fragmentos del reconocimiento escrito que me ha permitido ver hacia adelante mirando hacia atrás y recorrer finalmente el camino como si fuera un águila.  Aceptar que ciertamente no debí aceptar, y que aunque dije sí, acepto  finalmente he aprendido el precio.  Pero no tanto el que pagué, sino lo que realmente valgo.  En buena cuenta eso es lo que me llevo -que por más que haya perdido, fue más lo que gané.  Perdonarme para aceptar. Aceptar que me perdono. Aceptar que tendré que perdonarme porque es la única forma de seguir creciendo y nunca dejar de ser maravilloso.   Porque yo también puedo ver y disfrutar t...

Pedazo 6: La Depresión

Quisiera tanto que este pedazo se escribiera en piloto automático, en modo autómata... tal como estuve yo semanas y sin querer reconocerlo.  Mi naturaleza no me permite -no me permitía- aceptar que puedo estar profundamente triste, deprimido.  Con una depresión supina, como escribí antes de comenzar con estos pedazos. Pretender que no sucedía nada, acudiendo a mi ya no tan eficiente preferencia de ocultar lo que siento, fue sin lugar a dudas lo que empeoró todo y prolongó el desenlace.  Y no porque me haya dado cuenta de esto quiere decir que ya en automático lo evitaré más adelante, pero si he de darme con esta piedra en el futuro quiero que ésta cuente como una grande y lapidaria. Creo que engañarte, no escucharte y hasta ignorarte es lo peor que puedes hacer.  Increíble pensar que jamás ignoraría a alguien que se me presente con semejante tristeza y más sabiendo las trastadas que ha sufrido... y que fui capaz de irgnorarme a mí mismo, que debería ser la person...