[Pedazo de] impostor

 Son varios los años en los que venía contemplando a la figura del impostor con una mezcla de fascinación, en buena cuenta por su calidad redentora y también por haber encontrado una explicación a esa dinámica cognitiva muy nociva que sin duda carcome.  Hallar la explicación al impostor, descubrirte no siendo la única persona que le tiene, y entender que hay una forma de reclamar tu poder a través de escucharlo para callarlo, ciertamente fue un bálsamo. 


Pero como todo lo que haces de manera consciente para callar algo, termina quedándote corto, incompleto, impreciso.  Y perfectamente puedes vivir en la eterna negación gracias a una aceptación inicial.  Yo acepté a mi impostor por lo que es y lo que representa.  Reconocerlo fue aceptar todo el tiempo que me había acompañado y de alguna manera ponerle etiqueta al efecto que tenía… y entonces aceptarlo fue quitarle su poder en nombre de la culpa que me generaba. 


Quitarle poder a mi impostor fue aceptar que nunca dejará de ir conmigo a todos lados.  Que no le puedo eliminar, pero que sí lo puedo ignorar.  Que iríamos siempre juntos en el carro, pero que iría mi impostor sentado en el asiento trasero y yo subiría mucho la música, para callar su voz.  Para ignorarlo y pretender que no existía… y vi ante mis ojos que estaba cometiendo el mismo error que con otras cosas hice, hace mucho y no mucho también. 


Entonces me di cuenta que tengo mucho que perder si pretendo que no existe y le ignoro.  


Si mi impostor es parte de mí, callar su voz es callarme yo.  

Ignorar su potencial, es restarme potencial a mí. 


Así que de manera consciente he decidido sentar a mi impostor en el asiento del copiloto.  Él me habla de las cosas que podrían salir mal, me revela los miedos que me puede dar no saber cosas al frente de los demás.  En mí esta el poder de anticiparme a lo que puede fallar, y hacer preguntas aunque sienta que puedo quedar como un imbécil.  Escuchar a mi impostor no es darle poder, es permitirme a mi tener poder, estar en control, evitar fallar, saber mejor qué hacer.  


Discernir, filtrar, procesar y madurar, esa es la cuestión.    


Escuchar a mi impostor, filtrar lo que me dice y aprovechar sobre lo que me advierte, 

es mi oportunidad para ser mejor, aceptando que no soy perfecto.  


Callar a mi impostor cuando me dice algo que me hiere, 

es reclamar mi derecho, es establecer limites.  


Y hacer ambas cosas es madurar y tener una mejor relación conmigo mismo.  

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