Nadie como tú

En estos días te dije en una conversación muy hermosa, que nadie me conoce como tú.  Y así como me salió naturalmente y del alma, siendo algo tan cierto y poco dicho a viva voz, me dejó luego pensando un poco más de un rato, como normalmente me pasa, y como tú bien sabes que me sucede,  

— de las cosas importantes que dejo a fuego lento y que más tarde a ellas regreso.


Y en este camino compartido de aprender a conectar con mis emociones y construir mi propio atlas del corazón, supe desde el momento cero que saber (sentir) que nadie me conoce como me conoces tú, me generaba ante todo, una profunda paz. Y me gustó tanto sentirlo, que supe que te regalaría un poco de mí en forma de palabras, para decirte a mi manera cuánto te quiero,  


— porque es tanto, y tanto tú como el camino compartido quiero celebrar.  


De manera casi automática, pensando en caminos compartidos, se me vinieron imágenes que me he pintado de Sancho y de Don Quijote. Y entonces nos vi en tantas aventuras, aún sin saberlo cuando así eran en sus inicios. Lo bonito del camino recorrido es mucho, sin duda. Y algo decía Cervantes que se me hizo tan cierto y real al pensar en ti: 


”de las miserias suele ser alivio una compañía”   


Y saber (sentir) que somos de manera recíproca el alivio de algunas (muchas) de las miserias que nos pasen y toque atender, da gusto saber que no hay miserias, molinos (o no), ni dramas (…) que no podamos enfrentar juntos. Por eso supe también que esta tarjeta decía en su portada algo hermoso y que yo quería elaborar, 


porque tú eres en mi mundo algo maravilloso,

que siempre voy a celebrar,

y también profundamente agradecer,

porque que nadie, nadie como tú. 


 

Comentarios

Entradas populares de este blog

[Pedazo de] impostor

Pedazo de reivindicación: Creo en ti (mí)