Botanitas al centro...
Una de las primeras cosas que aprendí cuando llegué a vivir a México fue la costumbre de pedir botanitas al centro, algo bien común para compartir la comida y así alcanzar a probar más cosas. Un piqueteo, un tapeo, pues. El nombre me resultó gracioso, pero no pensé en ese momento qué tan rápido entendería las múltiples aplicaciones de eso que México me enseñaba.
Y es que México tiene muchas cosas que enseñarme. Y yo las quiero aprender.
-Y probar también.
Obviamente resulta placentero dar una probada rápida y sin mayor compromiso de todo lo mejor de un sitio. Si algo te gusta, siempre podrás repetir. No tienes que arriesgarte con un plato desconocido que no sabes si te va a gustar... y ya sé cuánto me cuesta echar un plato para atrás... Así que en medio de una reorganización de tareas y prioridades, decidí dejarme tentar por el tema de las botanas, así que voy con todo, a pedirlas y probar cuanta cosa se me antoje.
Ciertamente soy nuevo y no sé cuál es el mejor restaurant, dónde conseguir la mejor comida y dónde está lo que me gusta. Pero un hecho cierto es que siempre tengo hambre y de botana en botana daré con el platazo que siempre he querido. Pero mosca, que creo que siempre habrá espacio para las botanitas!
Quizás la metáfora más divertida en mi haber, pero es un reconocimiento claro del plan y estrategia que marca cómo de todo pienso probar.
-Provecho! ...así como dicen aquí.
-Provecho pues!
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